Imagen 1
¿Qué relación te está fallando?

Quizá lo primero que te viene a la mente es tu pareja.
O una amistad.
O tus hijos.
O tu madre.

Pero déjame preguntarte algo más profundo…

¿Y si la relación que está más resentida es la que tienes contigo?

Porque muchas veces no es que “nadie me entiende”.
Es que yo no me escucho.

No es que “nadie me cuide”.
Es que yo no me atiendo.

No es que “nadie me valore”.
Es que hace tiempo que yo dejé de valorarme.

Y eso duele más que cualquier ruptura.

Hay mujeres maravillosas —capaces, sensibles, fuertes— que sostienen el mundo entero…
pero no saben sostenerse a sí mismas.

Mujeres que acompañan a todos, pero no se acompañan.

Que entienden a todos, pero no se comprenden.
Que se exigen tanto que olvidan preguntarse:
¿Cómo estoy yo de verdad?

Y no, no es egoísmo mirarte.

No es egoísmo priorizarte.

No es egoísmo decir “hasta aquí”.

Es responsabilidad emocional.

Este San Valentín no quiero que te prometas amor eterno.
Quiero que te prometas algo más sencillo y más poderoso:

 No volver a abandonarte.

Quizá no sabes por dónde empezar.
Quizá sientes que te has desconectado tanto que ya no sabes quién eres.

Eso no significa que no seas una mujer capaz, significa que estás en el inicio de algo muy grande y quizás te entre el miedo….o el pánico.

Pero cuando empiezas a hacerte preguntas incómodas cómo la que te he lanzado hoy, es cuando empiezas a recuperar tu poder. Tu bienestar. Tu autocuidado.

Hoy, empieza por aquí. Por estas ideas que te he preparado para que celebres, hoy, día de San Valentín ese Amor tan grande por ti.

Celébrate.

Disfrútate.