La realidad que estamos viviendo no la podemos elegir pero sí podemos adaptar muchas cosas para llevarla lo mejor posible, porque hay muchos aspectos que sí los puedes escoger y vivir a tu libre decisión y estilo, tales cómo: los alimentos de los que te nutres para estar vital y tener un sistema inmune bien fortalecido, los pensamientos con los que interpretas lo que sucede a tu alrededor y las actividades con las que vas llenando tu día a día para compensar las situaciones más incómodas que conlleva la pandemia tales cómo el miedo que sientes ante la posibilidad de enfermar o la incomodidad de llevar la mascarilla.

Ahora, más que nunca, debemos saber parar, escucharnos, saber conectar con lo que realmente pensamos y sentimos. Debemos saber conectar con lo que deseamos y saber también cumplirlo y que no quede en un sueño inalcanzable… Todo es posible, solamente hace falta saber qué para que la vida te guie a encontrar el cómo. ¡Seguimos!

Nos ubicamos en el «aquí y ahora» Ya hemos vuelto a la «rutina»

La vuelta al trabajo, al cole, pero con el gran condicionante que tenemos ahora: la pandemia , y esto hace que la vuelta a nuestras rutinas no nos de seguridad.

Cuando lo que hacemos nos resulta conocido porque ya sabemos lo que vamos a vivir, a experimentar : nos sentimos seguros. Pero en este caso hay ese factor que nos hace vivir en un estado de alerta constante que parece que vivamos improvisando.

Exactamente ese estado de alerta, como si estuviéramos en vigilancia constante, hace que nos pueda apoderar el miedo y nos paralice, nos tense muscularmente el cuerpo, nos genere insomnio, ansiedad, falta o exceso de apetito y se nos acentúen más nuestros miedos habituales que todos tenemos, pero que más o menos vamos controlando.

Y en este caso nos pueden desbordar.

Por eso os recomiendo algo muy importante. Lo que pase allá fuera, cualquier “factor externo”, en este caso a nivel de la pandemia, no lo podemos elegir ni controlar. Evidentemente que podemos contribuir tomando todas las medidas de higiene y seguridad que correspondan, pero si solo nos centramos en querer controlarlo, serà una pérdida de energía. Así que, ¿qué os parece si centramos todas estas energías en asegurarnos lo que nosotros podemos elegir, pensar y sentir?

¿Podemos elegir lo que comemos? ¡Por suerte sí!

Podemos elegir qué historias contarnos? ¿Qué pensar? Elegir si estar en un diálogo interno constante de miedos o de crear, proyectar y vivir creciendo.

¿ Y podemos organizarnos nuestro día a día combinando actividades y acciones que se nos pueden hacer algo más pesadas o incluso molestas, como por ejemplo llevar la mascarilla puesta, con otras con las que disfrutemos un montón y nos hagan sentir espléndidamente? Si! Si y si! También podemos.

Al fin y al cabo, somos lo que pensamos. Creamos nuestra realidad con nuestros pensamientos. Así que vamos allá. Vamos con esos buenos alimentos, los que os recomendamos hoy, para sentiros vitales, con energía y con un sistema inmune bien fuerte!

BUENOS ALIMENTOS

Vamos a atender nuestra alimentación siendo muy y muy conscientes. Tenemos herramientas para eso, pero si necesitas más las encontrarás en mi libro» Ideas vegetarianas», porque en él te doy herramientas para que tu alimentación esté bien organizada aprendiendo a gestionar bien el tiempo, las compras, las recetas. Así como también en mi cuenta de Instagram @paulalopezhervas

Elegir alimentos top 10, planificarse un menú, organizarte el dia de compra, los ratitos de cocina y ya…¡Es coger buenos hábitos y tener la mentalidad de tomártelo en serio!

Podemos empezar el día con desayunos que nos favorecerán tener ese sistema inmune fortalecido: fruta fresca o vegetales que nos aporten vitaminas y minerales, hidratos de calidad como los cereales integrales. Evitemos los azúcares y las grasas trans, grasas procesadas. ¿Qué te apetece una galleta? Con 3 ingredientes y 5 min de hornos tienes unas riquísimas: copos de avena, plátano y crema de cacahuete o chocolate 90% picado.

Si nos apetece más los desayunos salados podemos hacer unas tostadas con pan de centeno o de espelta integral, por ejemplo, con tomate, aguacate y queso fresco, o ponerle un huevo a la plancha.

A la hora de comer: que haya equilibrio en el plato y tener presente la fórmula de “combi”: un plato único combinado.

Me gusta mucho la idea de los buddha bowls, que consiste en crear un bol completo. Por ejemplo, una base de hoja verde con garbanzos especiados hechos al horno, unos pimientos rojo y amarillo, col lombarda que dará mucho color, un trozo de aguacate y unos dados de tofu, con un aderezo de tahini y semillas de sésamo. ¿No suena genial?

¿Y para merendar?Algo rápido y nutritivo. Unos frutos secos, algún yogur o kéfir seria genial acompañado de fruta nuevamente.

¿Y para cenar, Paula? Ya después de todo el día, que llegamos agotadas…¿Qué podemos hacer?

Que las cenas sean ligeras y rápidas, pero no cualquier cosa, tipo pizza o bocata cada día! Os invito a participar en mi espacio de la cena de los lunes, en mi Instagram, donde cada lunes comparto en directo una receta fácil, rica, sana, bonita y vegetariana.

Es muy interesante incorporar muchos vegetales a nuestra alimentación. Alimentos frescos y de calidad, ¡sin etiquetas con veintemil ingredientes impronunciables!

Los azúcares y harinas refinadas nos desmineralizan y por lo tanto nos hacen bajar las defensas. Por tanto evitar a toda costa aquellos ultraprocesados, refinados, azúcares y grasas hidrogenadas (mantecas, aceites hidrogenados, natas, embutidos…)

RICOS PENSAMIENTOS

¿Qué pensamientos son los que podemos elegir?

Los que nos van a surgir de forma automática son los de miedo, si estamos focalizados en las “historias” que más miedo dan. Depende de donde estés y de con quien pases más horas, así te sentirás.

A Muchas veces pasas un ratito con alguien desanimado y que lo ve todo negativo, y te acabas sintiendo tu igual de mal; y lo mismo, estás con alguien alegre y te contagia esa felicidad y entusiasmo.

Pues igual si te pasa el día en el entorno de lo peor de esta pandemia estás mal, muy mal, pero si lo tienes en cuenta para cuidarte tu y contribuir a que la situación no se desborde sanitariamente, socialmente y económicamente, acércate a ese entorno entusiasta, creativo y lleno de vida!

Puedes pensar: “sí, es muy fácil decirlo, pero ¿cómo lo hago?”

Ahí aconsejo tener proyectos cada semana, cada día. De la misma manera que vas a elegir o rechazar alimentos: lo mismo con los pensamientos. Elije pensamientos que te hagan sentir bien.

¿Y que hacemos cuando nos aparecen pensamientos más negativos?

Primero lo dicho, haz que tu entorno no te contagie el miedo, sino la alegría y ganas de disfrutar viviendo y cuando hayas escogido esto y aún y así te aparezcan estos pensamientos que te hacen estar de bajón, nerviosa, etc… les dices gracias y “paso al siguiente” y listo. Es como que te veo venir pero paso de ti porque no me interesas y me voy al próximo que me va a beneficiar más.

Cada día ten un propósito del día, ese pequeño-gran reto del día, algo que te entusiasme y te entretenga la mente positivamente. Por ejemplo: hoy voy a pintar la habitación. Y te entretienes pensando cómo, de que color, cuadros que pintarás luego, lo bien que te vas a sentir en ese nuevo entorno.

FELICES MOMENTOS

Cada vez me gusta más cómo me monto los días porque acabo haciendo casi todas las horas del día actividades con las que disfruto, incluso aprendiendo a frenar y dedicarme ratos para mi, para “no hacer nada”.

Eso es maravilloso porque es lo que deberíamos saber hacer todo el mundo. Incluso las actividades que más nos cargan. Revisarlas: ¿por qué nos cargan? ¿Por que no nos gustan? Pues a cambiarlas.

A: Lo mismo que decíamos de los pensamientos negativos, ¿no? Cambiar esa actividad, buscar otra  que nos guste, nos llene, y nos aporte algo positivo.

O a veces simplemente hay que priorizar, ya que nos cargan porque estamos intentando hacer demasiadas cosas,  y no llegamos a todo.

Sí, que muchas veces nos ponemos en el plan de “yo puedo con todo”, y no, no podemos con todo. Pero está bien. Somos humanos, no tenemos que llegar a todo, sino como tu dices, priorizar. Y es entonces cuando vas revisando una a una tus actividades diarias y vas viendo que te gustan y que las disfrutas.

Si! Que vivir es un placer y realmente tu vida la vides tú. Pongamos una receta: trabajo, casa, niños y…¡masajito!

Trabajo, gestiones de bancos y…¡comida con una buena amiga!

Diseñemos lo que si está en nuestras manos. ¡Cocinemos nuestra propia receta, añadiendo ingredientes y condimentándola a nuestro gusto! Que nos queda un poquito salada: la rebajamos… que nos falta sabor, le ponemos una especia, que se nos quema…la volvemos a preparar y otro dia prestamos más atención. Pero lo importante, es que siempre cocinemos nuestra vida.

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