Si tienes claro lo que vas a hacer hoy, entonces: ¡lo harás! (perso solamente si lo tienes claro).

¿Cuántas veces acaba el día y tienes un impulso de comer dulce tremendo, o sientes un malestar general inexplicable porque no te sientes cómoda por cómo ha ido el día?

¿Te ocurre que te vas a dormir con una sensación de no haber hecho, de no haber logrado?…. Todo ello genera una frustración tremenda y una sensación de «no soy suficiente».

Fíjate en el poder que tienen esos pensamientos encadenados que hacen que nos habituemos a cerrar el día de esta forma tan cruel con nosotros mismos.

¿ Y si le damos un cierre diferente al día? ¿Y si lo valoramos desde otro punto de vista? ¿ Y si en vez de generar pensamientos autodestructivos creamos pensamientos ricos, que sean funcionales y nos ayuden?

Me explico:

– Puedo valorar mi día si hay una previa planificación.

– Planificar es decidir qué quiero hacer , con quién, dónde y cuando y anotarlo en mi agenda. Esas decisiones las voy a tomar en cuanto tenga claro cómo me quiero sentir ¿por qué? Porque según lo que piense y haga me sentiré de una manera u otra-

– Eso es planificar, eso es crear Mi Plan de Vida. Si lo acoto a una semana es Mi Plan de Semana y si lo concreto en un día es Mi Plan del Día.

– Si tengo claro cual es mi deseo en cada una de las áreas de mi vida, en las qué desempeño roles diferentes tendré claro cómo me quiero sentir y cómo conseguirlo.

– Hacerlo posible es cuestión de contretar-agendar-realizar.

– Ahora si que será el momento de valorar. No antes.

– Puedes valorar ti vida en general (En base a tu Plan de Vida), tu semana (en base a tu plan de semana) y tu día (en base a tu plan del día).

– Te recomiento encarecidamente que valores cada día de tu vida.

– Dale un buen cierre a tu día teniendo en cuente:

1- Lo que has aprendido hoy

2- Lo que has logrado hoy

3- Lo que agradecer hoy

¿Cómo que nada? ¿Cómo puede ser que te pase por la cabeza que no has aprendido, logrado nada? ¡ Busca, busca !

¿Es tu actitud receptiva o es restrictiva?

Ábrete al mundo, a la vida siempre con la mentalidad de nutrirte cuerpo, mente, emociones y Alma.

Da y ofrece lo mejor de ti a los demás.

¡Venga va! Empieza por planificar tu Plan del Día. ¿Qué vas a hacer mañana que te lleve a sentirte bien? ¿Qué tienes pensado para practicar tu propio estilo de vida saludable?

Coge boli y papel y toma nota.

¿Surgen actividades que «tienes que hacer» y no te gustan? ¿Te pesan? Las revisaremos…pero de momento: garantízate las dos, tres, cuatro…una actividad que te llene, que te nutra.

Empieza por ahí…¡Verás que bien te vas a sentir mañana! y al acabar el día….¡no te olvides de valorarlo tal y como te he contado!

¡Deseo que te ayude!

Un abrazo grande y si me quieres compartir tu experiencia estaré encantada de acompañarte.

Paula